La Yesca y El Cajón. Proyectos Hdroeléctricos

Complejo de Desarrollo del Pacífico Occidental

C u e n c a  d e l  R í o  S a n t i a g o 

Proyecto Hidroeléctrico El Cajón, Nayarit

Esta obra hidroeléctrica localizada sobre el río Santiago -77 kilómetros aguas arriba del PH Aguamilpa- en el estado de Nayarit, que iniciará su funcionamiento comercial  a fines del año 2006, presenta diferentes contradicciones de visión, concepto, planeación y técnicas, entre las que se mencionan:

1    El cuestionamiento central se establece en sus deficiencias de concepto, que inciden directamente en su factibilidad energética, económica, técnica y social. Implica que si la planificación es incorrecta y los propósitos no son múltiples (únicamente generación de electricidad… de disponerse con suficiente agua), su futuro funcionamiento y participación impedirán cumplir con lo previsto; condición que hará muy difícil recuperar las cuantiosas inversiones energéticas y de capital. Esto complicará aún más la situación de la industria eléctrica, que se deriva -entre otras causas- por la equivocada selección de nuevas obras.

2    En términos generales, al contar con el 50% de las aportaciones (no captará al río Huynamota que es el afluente más importante de la cuenca del río Santiago) y el 34% del almacenamiento, con relación al PH Aguamilpa, aunado a que disminuirán los volúmenes por los usos crecientes del agua en las subcuencas de los ríos Juchipila y Verde, tanto para evitar que grandes ciudades del centro-occidente del país se dañen por la falta del vital líquido -Guadalajara, León, Aguascalientes… – como para apoyar los planes y programas de conservación de El Lago de Chapala, su contribución dentro del contexto de los principales proyectos hidroeléctricos en operación resultará poco relevante y trascendente.

3    Al considerar que el PH Aguamilpa tiene una producción actual cercana al 60% de lo estimado por cuestiones de diseño -restricciones que no permiten aprovechar escurrimientos excedentes al finalizar la temporada de lluvias-, lo cual afecta su funcionamiento durante el estiaje (del mes de noviembre al mes de mayo)-; que puede esperarse en el PH El Cajón, con dos equipos turbogeneradores de 375 megawatts, generación probable anual de 1230 millones de kilowatts·hora y factor de planta de 0.20 (características eléctricas que en apariencia lo convierten en una obra atractiva y confiable), si el problema esencial radica en garantizar el agua y almacenamiento necesario para sustentar una operación normal. Lo anterior, al combinarse con un embalse, área de captación y aportación menores, en comparación con los mismos conceptos del PH Aguamilpa, lo tornan en un proyecto de baja rentabilidad y competitividad. Por lo que de existir excedentes de recursos económicos y financieros, pocas obras hidroenergéticas alternas y la urgencia de ejercer presupuestos programados, su construcción tal vez quedaría justificada.
 
4    También, a pesar de que es un proyecto de infraestructura avalado por reconocidos expertos nacionales e internacionales y apoyado por insignes organismos e  instituciones académicas (una situación semjante ocurrió con el PH El Caracol, Guerrero, que después de 18 años de puesto en servicio casi se encuentra asolvado y concentrada su operación irregular en la temporada de lluvias) no es motivo para afirmar -debido a sus limitaciones de visión y planeación-, que tendrá un funcionamiento continuo y confiable; en especial durante la época de estiaje. Además, por la baja capacidad de su lago artificial y la creciente deforestación-erosión en la cuenca del río Santiago, existirán problemas de azolve a mediano plazo, lo cual reducirá su almacenamiento y vida útil.
 
5    Ahora bien, de acuerdo con sus aspectos de diseño se requerirán 1900 millones de metros cúbicos durante los meses de noviembre a mayo, a fin de asegurar un factor de planta de 0.20 y los 750 megawatts de potencia instalada. Sólo que por sus características técnicas no será posible contar con ese volumen, agudizándose su participación en años con escurrimientos medios y mínimos. Esto al traducirse en prolongadas detenciones, creará desequilibrios en las áreas de generación occidental y noroeste, ya que al no contribuir a respaldar los paros programados de las grandes centrales de vapor, sus efectos repercutirán en mayores riesgos y contingencias de operación. Mas bien, con la finalidad de sustituir la capacidad improductiva del PH El Cajón en ese periodo (pero sí contará con las unidades hidroeléctricas de mayor potencia unitaria de la red eléctrica), será necesario aumentar el consumo de hidrocarburos -en especial gas natural importado-, en lugar de que contribuya al ahorro de recursos no-renovables.        

6    Con respecto a su estructura principal -la cortina- tiene características fisiográficas y de diseño similares a la del PH Aguamilpa; argumento oficial central y nivel de referencia,  a fin de justificar su construcción por la experiencia adquirida en esa obra hidráulica. Desde luego, esto representa un concepto importante de ingeniería e inclusive es acreditado por diferentes especialistas. Sin afán de minimizar la gran experiencia adquirida y los criterios de diseño aplicados, sería muy conveniente analizar una cortina de gravedad -en lugar de las convencionales de terrecerías y pantallas de concreto-, con vertedor integrado y su planta hidroeléctrica exterior. La intención, es reducir los costos y tiempos de ejecución, aunque sus conceptos, objetivos y alcances de planeación seguirían incompletos.

7    Asimismo su obra de control y excedencias, con una descarga máxima de 15000 metros cúbicos por segundo -deducida por presuponer enormes caudales de diseño, a los cuales posteriormente se les tiene mucho respeto y precaución, donde la aportación específica de esa norma de proyecto es encarecer todavía más las obras civiles y alterar el funcionamiento futuro de la central hidroeléctrica en los meses de junio a octubre, época donde se optimizaría su generación- será mayor con relación al vertedor del PH Aguamilpa; sin importar que el PH El Cajón se ubicará río arriba y su superficie de cuenca propia de captación es menor.
   
Así para el controvertido PH El Cajón con un costo final estimado en 2730 millones dólares -en noviembre de 1991 se entregó en la Dirección General de la CFE el proyecto de multifunciones Ixcam, Nayarit, propuesto desde entonces para incrementar la generación hidroeléctrica regional-, la respuesta oficial fue: No discutir otros proyectos, pues la diversidad de estudios elaborados y la aceptación de las áreas de gobierno respectivas lo sustentan. Aún cuando las Secretarías de Energía, Hacienda y Crédito Público y Medio Ambiente y Recursos Naturales aprobaron esta obra de infraestructura representativa del actual Sexenio, no inhibe que se revisen a fondo los planteamientos y argumentos de la Comisión Federal de Electricidad… México demanda inversiones productivas, recuperables y de beneficio general, no obstáculos y cargas financieras que le dificulten avanzar.

Por lo que resulta prioritario definir con claridad y precisión, la Línea de Responsabilidades de los Servidores Públicos -en particular en el Sector Energético- para no señalar a todo un gobierno por la toma de decisiones inapropiadas e incongruentes, sino a los funcionarios y profesionistas directamente involucrados. De ahí que sea conveniente e inaplazable, colocar en las mesas de trabajo de las dependencias de dicho sector, las obras de infraestructura básicas oficiales -como los PH El Cajón y La Yesca- y las recomendadas en el Proyecto Nacional México Tercer Milenio. Este oportuno, ineludible y necesario debate-presentación-dictamen, tiene la finalidad invariable de elegir los planes, programas y proyectos hidroenergéticos más convenientes al desarrollo del país.

Proyecto Hidroeléctrico La Yesca, Nayarit-Jalisco

Con antelación y oportunidad expuse a las autoridades de la Secretaría de Energía y la Comisión Federal de Electricidad las deficiencias de concepto y planeación del Proyecto Hidroeléctrico (PH) El Cajón, Nayarit. Hoy su irregular producción se trata de subsanar mediante el creciente consumo de combustibles fósiles, lo cual evidencia las políticas oficiales relacionadas con el uso de energías renovables. Es decir, su alterada y disminuida participación son referencias innegables para definir, canalizar y aplicar la Línea de Responsabilidades a los funcionarios públicos del Sector Energético. Sin considerar estos antecedentes, observaciones, recomendaciones y certidumbres se decidió ejecutar el PH La Yesca, Nayarit-Jalisco; obra pública, aún con mayores restricciones de visión, concepto, planeación y técnicas:

a) El PH La Yesca, al localizarse sobre el río Santiago a 67 km aguas arriba del PH El Cajón, con sólo el 70% del almacenamiento y los escurrimientos respecto a éste proyecto, limitada vida útil por su baja capacidad, aunado a problemas de ingeniería-económicos, hacen del PH La Yesca una obra pública onerosa y de difícil recuperación de las cuantiosas inversiones energéticas y de capital, situación que se complica por frecuentes y costosas detenciones en los trabajos -se estudió por más de treinta años-, así como por correcciones de diseño, incremento sustancial de los presupuestos, reclamaciones de contratistas…

b) No obstante que es un proyecto avalado por expertos nacionales e internacionales, apoyado por organismos financieros e instituciones académicas, su construcción se autorizó en detrimento-contraposición de obras hidroenergéticas alternas sumamente rentables, competitivas y de usos múltiples: San Pedro-Ixcatan, Huaynamota-Nayar, Ameca-Agua Fría…

c) En consecuencia el PH La Yesca (Potencia: 750 MW y Generación anual: 1200 GW?h, términos eléctricos que en teoría resultan atractivos) en lugar de ahorrar recursos no-renovables e impulsar el desarrollo regional, aumentará el consumo de combustibles importados: combustóleo, gas natural, diesel, carbón para suplir la energía que no generará. Esta incompetencia se traducirá -como ahora sucede con el PH El Cajón- en una agobiante y permanente carga financiera para el país. Significa, ambos proyectos contribuirán a agravar la viabilidad de la industria eléctrica, al acrecentarse la impagable deuda como los Pidiregas.

d) Implica, sus frecuentes modificaciones de proyecto, elevadas inversiones transformadas en desequilibrio-derroche monetario (su costo aumentó alrededor cuatrocientos millones de dólares; más de la mitad de lo originalmente presupuestado), adecuación y ampliación de contratos, entre otros obstáculos y contingencias, incidirán que su puesta en servicio durante la actual Administración Federal quede en entredicho con riesgo de prolongar su construcción.

e) Significa, el Gobierno Federal al colocar-destacar al PH La Yesca como una de sus obra pública insigne -junto con las reprogramadas, reanalizadas y dispendiosas Refinería y Termoeléctrica Bicentenario, Hidalgo-, quedan en duda la seriedad, los compromisos y las promesas oficiales de transformar eficiente y racionalmente los recursos energéticos, así como los argumentos para el aprovechamiento de fuentes de energía renovables y limpias; que por sus funciones y cualidades adquieren mayor relevancia, presencia y participación en el ámbito mundial.

f) Una relación contundente y referencia ineludible con los PH El Cajón y La Yesca es el PH El Caracol, Guerrero sobre el río Balsas puesto en operación en 1986, el cual también fue ampliamente recomendado y apoyado por organismos, instituciones y especialistas internos y externos. En la actualidad casi se encuentra azolvado. Su anormal funcionamiento se concentra en la temporada de lluvias -de junio a octubre-, hecho que hace muy difícil recuperar las excesivas inversiones y cumplir con sus objetivos.

g) Este incuestionable antecedente en la forma y arrogancia de seleccionar nuevos proyectos, contradice los testimonios gubernamentales para justificar obras como El Cajón y La Yesca; pues por sus fundamentos técnicos, deficiente planeación y los crecientes usos de agua en la cuenca Lerma-Chapala-Santiago, se encuentran en circunstancias todavía más desfavorables que el PH El Caracol.

Desde luego estos proyectos son importantes resultados de ingeniería con innovadores procesos de construcción y destacados ejemplos para obras similares. El cuestionamiento central radica en las recurrentes y serias fallas de concepto y planeación -por sus características El Cajón, La Yesca y El Caracol sólo son proyectos de confinada generación de electricidad. No tienen otras funciones como: abasto de agua, irrigación, control de inundaciones…- lo cual incide y afecta de manera determinante su competitividad y participación.

De modo que a pesar de reiterativa publicidad para justificar proyectos con preceptos y sustentos técnicos de altas especificaciones pero poco productivos y beneficios restringidos; que por sus variables presupuestos de difícil recuperación y discontinua operación concentrada en la época de lluvias (cinco meses), evidencian preferencias y decisiones oficiales poco acertadas e iterativas; pues en lugar de fortalecer, respaldar y ampliar el avance nacional, se vuelven una carga-obstáculo financiero para desarrollar e impulsar obras hidroenergéticas confiables y de multifunciones.

Ante esta imperante realidad y contradicción oficial:

1) ¿Quiénes asumirán la Línea de Responsabilidades de los Servidores Públicos en el Gobierno Federal, en especial en la Secretaría de Energía y la Comisión Federal de Ekectricidad?

2) ¿Continuarán el país y sus habitantes cubriendo los elevados costos políticos, económicos, de seguridad y sociales por equivocadas decisiones?

3) ¿Las riquezas naturales -agua, hidrocarburos, minerales…- son recursos estratégicos e invaluables para el beneficio-prosperidad nacional o una mercancía supeditada a intereses e idolatría monetarista?

4 ¿México seguirá inmerso en el nocivo triángulo de corrupción, impunidad e ineptitud?

… México requiere con urgencia revisar a fondo sus políticas y directrices públicas, donde el desarrollo y progreso de sus actuales y futuros habitantes queden circunscritos y cimentados conforme a objetivos de un auténtico, subsecuente y bien conceptuado-planificado Proyecto de País.

Ing. Manuel Frías Alcaraz
Autor del Proyecto de País México Tercer Milenio
www.mexicotm.com
manuel.frias@mexicotm.com

México, D.F. Abril de 2002 (Actualizado a Febrero de 2012)


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