México Entre los Equinoccios de Primavera y Otoño

México, al simbolizar el epicentro del súper-continente Pangea -antigua secesión de la corteza que originó los actuales seis continentes- y en eras geológicas subsecuentes adquirir el status del centro-equilibrio de gravedad, permiten inferir que por su posición, condición y distinción privilegiada,  lo convierten como el país insigne de la Tierra, con una serie de características naturales únicas y conformaciones fisiográficas significativas, las cuales se manifiestan en progresivos acomodamientos y correcciones de suma relevancia e impacto para el devenir mundial

Esta situación y perspectiva sui generis, involucra una diversidad de circunstancias y fenómenos naturales, políticos, económicos, sociales, ambientales. Desde luego persisten contextos que impiden alcanzar y valorar las enormes ventajas de su exclusiva condición terrestre, como es la apatía de sus actuales habitantes para asumir y aquilatar el privilegio de residir en una nación excepcional. Con múltiples alteraciones y afectaciones derivadas de históricos conflictos, falta de identidad y responsabilidad, ansiedad e idolatría monetaria, desplazamiento del interés nacional, expoliación y desperdicio de riquezas potenciales… dificultan que el letal triángulo que abruma a México: corrupción, impunidad e ineptitud se elimine, lo cual compromete su estabilidad, integridad y posteridad.

Geología

Conforme al principio de reciprocidad universal-terrestre, este comportamiento y cualidad de los mexicanos de cierto modo es análoga con los procesos, ajustes e incidencias geológicas e hidrometeorológicas que distinguen a México. La actividad sismo-tectónica y la afectación ciclónica que en periodos bien definidos se manifiestan-acrecientan, asumen especial importancia, interés, observación y prevención en los intervalos equinocciales. La conjunción de la ubicación geográfica del país, con la nutación terrestre y su distancia respecto al Sol, se traducen en sucesos muy característicos e inclusive irrepetibles en el ámbito mundial; que al combinarse con los cambios naturales -como los asociados al Astro Giro Vertical-, determinan y reafirman el lugar preeminente de México.

Así, la interacción, subducción y reajustes de las placas tectónicas Pacífico-Cocos-Caribe que actúan sobre el territorio nacional se exteriorizan con frecuentes maremotos, terremotos y vulcanismo de diverso grado de devastación según la fecha e intensidad, aunado a la evaporación de grandes volúmenes agua freática. Esta geodinámica, que desde épocas remotas se iniciara con la partición del súper-continente Pangea y hoy tiende a estabilizarse (el tiempo como lo evalúa la humanidad en el Universo y la Naturaleza no es referencia), tiene especial énfasis durante los equinoccios de primavera (21-22 de Marzo) y otoño (22-23 de Septiembre), así como en sus cercanías -días previos y posteriores a que la Tierra se sitúe en la intersección aparente elíptica del Sol con el ecuador celeste-, pues los movimientos telúricos aumentan por la atracción gravitacional y el trayecto orbital.

En México por su ubicación respecto al Anillo de Fuego del Pacífico siempre ocurrirán seísmos. La magnitud, duración y tipo de propagación de las ondas -trepidar, oscilar o combinadas- queda definida por la posición astronómica, los constantes acomodamientos en la corteza y la deriva continental. De manera general, quince días antes y después de los equinoccios la acción telúrica se incrementa y es en ese periodo cuando acontecen los temblores de máxima intensidad y afectaciones a las entidades próximas a la profunda Trinchera del Pacífico (Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco). Como referencia, las profundidades submarinas son mayores (Océano Pacífico-Abismal Mariana: 10920 metros bajo el nivel del mar)  que las superficiales (Cordillera Himalaya-Monte Everest: 8850 metros sobre el nivel del mar).

También en el extremo noroeste, donde la península de Baja California lentamente se desplaza hacia al norte (en un futuro geológico será una isla), es otra región con alta presencia sísmica. En ocasiones, estos reacomodos en la litosfera intensifican el vulcanismo e involucran ingentes consumos de agua subterránea como ocurre en el volcán Popocatépetl y en la parte baja del río Colorado-Falla San Andrés en el campo geotérmico Cerro Prieto.

Hidrometeorología

Respecto a la actividad meteorológica, México queda expuesto -directa e indirectamente- a lluvias y vientos ciclónicos-huracanados, vórtices que giran y desplazan de oeste a este (opuesto a las manecillas del reloj). Implica, todos los huracanes del océano Atlántico entran a tierra, desde el norte de América-central hasta las costas orientales de América-norte. De modo que cualquier perturbación de baja presión originada en las cercanías de Cabo Verde (África-occidental) y en el Mar Caribe influye o se precipita sobre el territorio nacional. En ocasiones suceden lluvias torrenciales y vientos poderosos asociados a depresiones meteorológicas simultáneas, generándose grandes crecidas que devastan extensas regiones de la vertiente del Golfo de México y océano Pacífico.

Los ciclones del océano Pacífico normalmente son de mayor dimensión y número. Se forman entre 90° y 112° de longitud oeste y 7° a 10° de latitud norte (frente a las costas de Colombia-Panamá) e influyen-afectan de manera distinta por la posición-configuración de México y la atracción Sol-Tierra. Significa, al inicio de la época de lluvias la actividad ciclónica es continua, con propensión hacia el oeste (mar abierto) y bordeando las costas del Pacífico sur. Al acercarse el equinoccio de otoño adquieren un rumbo gradual al norte. Esta condición especial-natural que se inicia a partir de la segunda quincena de Mayo y hasta la primera quincena de Septiembre, el país sólo resiente los efectos ciclónicos, pues la probabilidad de que se internen a tierra es mínima.

Equinoccio 3a

En las cercanías y posterior al equinoccio de otoño (segunda quincena de Septiembre a fines de Octubre) la frecuencia ciclónica disminuye; pero cualquier perturbación tropical que surja en ese periodo se desplaza de forma paralela las costas de los estados de Chiapas, Oaxaca y Guerrero provocando intensas precipitaciones y grandes crecidas que devastan extensos territorios… A partir del límite estatal Guerrero-Michoacán y hasta el extremo norte del Pacífico mexicano ingresan a tierra. Por consiguiente, son los ciclones más peligrosos por su magnitud y la catástrofe que se origina. Es decir, la vertiente del Pacífico, desde la desembocadura del río Balsas-puerto Lázaro Cárdenas hasta la parte norte de la península de Baja California, es la región de incidencia ciclónica directa y la más expuesta a extendidas y recurrentes inundaciones, con lluvias generalizadas en casi todo el país.

En contraste con los huracanes del océano Atlántico -que por su trayecto, los movimientos horizontales y vertical de la Tierra y la localización de México casi todos penetran a tierra- los ciclones del océano Pacífico tienen un recorrido a mar abierto al inicio de la temporada de lluvias y, conforme se acerca el equinoccio de otoño giran hacia el norte -dirección vertical-, condición natural que se traduce en su dispersión en tierra aproximadamente seis días después de su formación. Por el área oceánica expuesta del Pacífico, estas perturbaciones son de mayor frecuencia, tamaño, volumen e influencia, aunque en ocasiones los huracanes del Atlántico atraviesan el sureste y se acrecientan con la inestabilidad-convección del istmo de Tehuantepec…

Equinoccio 1a

Por lo que la época de lluvias de verano es proporcional a la temporada de ciclones-huracanes y la actividad sísmica más frecuente e intensa se manifiesta en la intermediación de los equinoccios de primavera y otoño.

Implica, México con más de 110 millones de habitantes, territorio de dos millones de kilómetros cuadrados, una ubicación-posición geográfica sui generis y ser el único país con incidencia directa en sus vertientes del Océano Pacífico y Golfo de México por ciclones-huracanes, no dispone con un bien definido-conceptuado Proyecto de País, donde estratégicas obras públicas sean el eje-centro de gravedad para impulsar nuevos centros urbanos, industriales, comerciales, agropecuarios, piscícolas-acuícolas en regiones preferenciales de inversión y desarrollo que cuenten con abundante agua y energía. En contraste, la nación sobrevive con costosos planes emergentes; que aunado al excesivo gasto burocrático-administrativo, social, especulativo, político, corruptivo y, complicado-aumentado por la  inseguridad, insurgencia, manifestaciones, desplazan soluciones y proyectos de alta trascendencia nacional.

 Ante esta perspectiva, el Proyecto de País México Tercer Milenio con sus setenta obras de infraestructura para edificar una República moderna, con suficiente trabajo útil-constructivo-remunerativo y en paz, queda puesto a consideración del Gobierno Federal y de los sectores privado, social, medios de comunicación… México, sin duda, es la nación insigne del planeta Tierra con características físicas, geográficas y naturales excepcionales. Su actividad geológica, sismo-tectónica, vulcanismo, hidrometeorológica, sus recursos y riquezas potenciales lo distinguen como el centro de gravedad y equilibrio mundial.

Equinoccio 4a

Al ser la corteza emergida del pasado, presente y futuro de la evolución y transformación terrestre, los mexicanos de hoy y de siempre, sobre cualquier ambición, injerencia e interés, deben valorar y enaltecer el gran país que el Universo en reciprocidad les asignó.

* Autor del Proyecto de País México Tercer Milenio

www.mexicotm.com

México, D.F. Agosto de 1983

Actualizado a Mayo de 2012

Nota: Con seis días de antelación se puede pronosticar con precisión en donde los fenómenos hidrometeorológicos incidirán-afectarán al país. Por vez primera en 1983 Yo apliqué este concepto-fundamento con excelentes resultados para los ciclones del océano Pacífico… Tal vez resulte oportuno al Gobierno Federal para futuras contingencias climáticas.


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