Amazonas-Orinoco. Ríos de Energía

Cuenca-Sistema de los Ríos Amazonas-Orinoco.
Frentes Hidroeléctricos
El gigantesco sistema hidrológico amazónico, formado por los ríos Solimoes-Amazonas y Orinoco, ubicado en la parte norte-centro-oriental de Sudamérica, entre los 20° de latitud sur y 10° de latitud norte, representa por sus recursos y riquezas naturales -agua, energía, minerales, selvas, biodiversidad- una buena alternativa y oportunidad para planificar, elaborar e instaurar un acuerdo internacional de colaboración de amplia visión y largo alcance, el cual constituya los cimientos para concretar la anhelada unidad iberoamericana.
Acorde a un plan bien definido de cooperación y desarrollo, sustentado en el aprovechamiento racional y responsable de los vastos y estratégicos recursos de estas cuencas tropicales, con superficie conjunta de 7.85 millones de kilómetros cuadrados (44% del territorio de Sudamérica) e interconectadas a través del río Casiquiare -330 kilómetros a partir de la margen izquierda del río Orinoco, Venezuela a la margen izquierda del río Negro afluente del río Amazonas, Brasil- se logre la necesaria e inaplazable integración de naciones que tienen un mismo origen y destino, historia e idioma, religión y aspiración, lo cual evolucione hacia la consecución de un amplio Proyecto Nacional Iberoamericano.
Esto requiere, avanzar en las reiterativas intenciones e iniciativas que desde el siglo XIX se promueven, a fin de traducirlas en acciones precisas, planteamientos factibles y programas prácticos y equitativos, donde los proyectos y obras de infraestructura básica -redes de interconexión eléctrica, canales de navegación, carreteras, aeropuertos…- desempeñen una función determinante y, por consiguiente, sean el eje del progreso y bienestar regional.
En esta renovada alianza de asistencia recíproca, adquiere un sitio preferencial el uso del inmenso y valioso potencial hidroeléctrico de los ríos Amazonas y Orinoco. De su correcta y eficiente utilización, conforme a criterios, conceptos y obras innovadoras, la extracción de grandes cantidades de energía renovable y limpia que almacenan estos caudalosos ríos, cubriría un alto porcentaje de la demanda de electricidad desde Baja California-México hasta la Tierra del Fuego-Argentina. Este hecho contribuiría notablemente a que los previsibles conflictos político-económicos por el racionamiento y escasez de hidrocarburos (petróleo, gas natural), reservados para la generación de energía eléctrica, queden superados.
Concepto Amazonas (a) Orinoco (b)
Área de cuenca, km2 6 850 000 1 000 000
Caudal promedio, m3/s 175 000 37 000 (c)
Longitud, km 6 400 2 150
(a) Según información estadística, ocurren avenidas extraordinarias de más de 330 000 m3/s en su estuario. Por su volumen es el primer río del mundo y el segundo por su longitud después del Nilo. Junto con sus principales afluentes es navegable por más de 30 000 kilómetros. En su área de cuenca se incluye al río Tocantins-Pará que confluye en la parte sur de su amplio delta.
(b) Es el tercer río del mundo después del Congo. Aún cuando su superficie de cuenca es el 14.5% respecto al Amazonas, sus escurrimientos equivalen al 21% de este caudaloso río.
(c) Si el caudal conjunto se destinara al suministro de agua, alcanzaría para una población nueve veces de los actuales habitantes del mundo; o bien se podrían irrigar cada año 685 millones de hectáreas -80% del territorio de Brasil- para producir alimentos.
De modo que estos dos grandes ríos -sus desembocaduras al océano Atlántico quedan separadas 1 900 kilómetros, el Orinoco al norte y el Amazonas al sur- inmersos en las entrañas y espesura de la región amazónica, son para la naturaleza una misma cuenca. Es decir, al quedar enlazados por un fenómeno hidrológico sui generis, los convierte en el objetivo esencial y la perspectiva de desarrollo integral entre países y pueblos afines.
Para evitar obstáculos y serias discrepancias con organizaciones ambientales-ecologistas, que en esta parte del mundo tienen una presencia e influencia abrumadora, así como con habitantes y comunidades locales y regionales, los planteamientos y proyectos propuestos consideran una plena armonía con la naturaleza. La variada y exuberante fauna y flora que caracteriza a estos bosques tropicales -amplios espacios aún son impenetrables-, prácticamente continuarían iguales, pues las obras civiles y los equipos electromecánicos por instalar, quedarían sumergidos en las profundidades de los ríos Amazonas y Orinoco.
Es oportuno señalar, que debido al fenómeno de nutación (inclinación del eje terrestre), las lluvias más intensas y prolongadas, así como la formación e incidencia mayor de ciclones y huracanes ocurren al norte del ecuador. Significa que a pesar de tener superficies de cuenca menor los afluentes de la margen izquierda del río Amazonas y el mismo río Orinoco, sus aportaciones con relación a sus áreas de captación son superiores a los tributarios del sur. Asimismo, por la rotación y traslación de la Tierra, la energía cinética por extraerse de dichos ríos sería inacabable, aunado a que la velocidad del agua en los ríos con igual dirección a esos movimientos (del occidente al oriente) y todavía más evidente en las cernías del ecuador, como es el caso del Amazonas y Orinoco, es mayor de aquellos ríos que fluyen en sentido opuesto.
Con base en las características que presentan varios afluentes y los propios ríos Amazonas y Orinoco -extensas planicies de inundación, vegetación densa, anchurosos cauces, grandes volúmenes de sedimentos, ausencia de contrafuertes montañosos para apoyar estructuras (puentes, presas)…-, el criterio por prevalecer en los lugares propuestos, es que se cuente con suficiente profundidad -más de 30 metros- y abundante caudal -mínimo 20 000 m3/s-. De igual manera, es imprescindible que los frentes de extracción de energía, no interfieran con el dinámico y continuo sistema de navegación fluvial. Por lo que los conceptos y la planeación general para el aprovechamiento de los ríos Amazonas y Orinoco consisten:
a) No se requeriría ejecutar ningún tipo de obra civil superficial (presa, vertedor, planta hidroeléctrica, obras de desvío) ni instalar equipos electromecánico externos, excepto las líneas de transmisión que se sustentarían en torres muy altas, pues el río Amazonas aumenta su nivel casi 15 metros en época de lluvias y se ensancha en algunos tramos 50 kilómetros sobre sus márgenes. Una solución adicional, sería que los cables conductores se alojen en tuberías subacuaticas hasta las subestaciones de interconexión, o bien que se recurriera a una combinación entre ambas alternativas.
b) Los Frentes Hidroeléctricos, formados por diez o doce potentes equipos turbogeneradores submarinos -de la máxima capacidad técnica-económica factible- y con varias líneas paralelas de producción separadas en forma proporcional al tamaño de los equipos, se situarían en secciones con amplitud de cuatro a siete kilómetros. De ser factible fabricar, construir e instalar estos turbogeneradores tipo Kaplan-Bulbo (u otros semejantes) y asegurar su correcta cimentación y estabilidad en el fondo de los ríos, sería conveniente que la velocidad de giro de los alabes de la turbina -de ser posible- sea entre 90 y 150 revoluciones por minuto, a fin de que las dimensiones físicas faciliten su manufactura y montaje.
c) El acceso a cada grupo de generación se efectuaría mediante lumbreras (equivalente al periscopio de un submarino), con la altura y geometría apropiada para evitar que durante la temporada de inundaciones entre agua y azolve al interior de las casas de máquinas, además de que funcionarían como ductos de ventilación y para la salida de los conductores eléctricos. Significa que únicamente emergerían del agua tubos-chimeneas decorados y señalizados que se confundirían con el paisaje selvático.
d) También se colocarían barreras de boyas y estructuras guías para delimitar las zonas exclusivas de los frentes hidroeléctricos y canalizar el volumen total de producción -cada grupo turbogenerador requeriría como mínimo 1 700 m3/s, presuponiendo una profundidad de diseño de 35 metros-. Estas barreras flotantes, incluirían mallas transversales para controlar la incursión de la fauna acuática, a fin de prevenir que algún animal (pez, reptil, mamífero) se dañe o enrede en las hélices de las turbinas.
e) Cada frente de extracción de energía ocuparía la mitad de las secciones que reúnan las mejores condiciones de proyecto. Por lo que según el número de frentes y líneas paralelas de producción por instalar, su ancho variaría de dos a tres kilómetros y su longitud de cuatro a siete kilómetros. De tal manera que el volumen de agua que pasaría por las estructuras de encauzamiento del primer frente de extracción de energía perpendicular al flujo, sería el mismo (una vez recuperada su energía cinética) que accionaría la siguiente fábrica de electricidad y así sucesivamente hasta la última línea de producción.
f) Implica que en cada tramo específico de río, el agua se optimizaría al máximo, sin necesidad de tener obras de infraestructura hidráulica para formar grandes embalses de almacenamiento; los cuales al inundar extensas planicies selváticas se provocarían graves conflictos y desavenencias con organizaciones ambientalistas. Si para aprovechar los recursos de una cuenca en forma tradicional se construyen proyectos hidroeléctricos en cascada, en los ríos Amazonas y Orinoco sería algo similar, sólo que los productivos frentes de extracción de energía submarinos se instalarían linealmente.
g) Aún cuando las variaciones de nivel son importantes en época de inundaciones y de prolongada duración (del mes de enero al mes de agosto), lo denso de la jungla funciona como un excelente regulador y control natural, con ascensos y descensos de nivel graduales y cíclicos. Esto representa un concepto especial de diseño para los grupos turbogeneradores, ya que deben de funcionar con seguridad y eficiencia, ante estas recurrentes oscilaciones (entre 30% y 45% arriba de las cargas de diseño), aunado a tener instalaciones complementarias para su protección.
Sin duda la magnitud y capacidad de los equipos submarinos de producción eléctrica que extraerían la inmensa y prácticamente inacabable energía de los ríos Amazonas y Orinoco se traduce en un gran desafío para los consorcios y fabricantes de equipos turbogeneradores del mundo, entre los que se mencionan: Voith-Siemens, Alemania; VA Tech Hydro, Austria; ALSTOM Neyrpic, Francia; Tractebel, Bélgica; General Electric y Allis-Chalmers, Estados Unidos; KMW-Boving, Suecia-Gran Bretaña; Mitsubishi y Hitachi, Japón; Riva Hydroart, Italia; ASEA Brown Boveri, Suecia-Suiza; Escher Wyss, Suiza; Hydro-Québec y Dominion Engineering, Canadá, quienes tendrían que sumar, coordinar y aplicar su amplia experiencia y conocimiento científicos para construir, instalar y operar turbinas y generadores de alta tecnología, que por su ubicación, tamaño y características se convertirían en una trascendente innovación del siglo XXI.
Ante este horizonte de trabajo y reto industrial, la conjunción de esfuerzos e inversiones energéticas y de capital entre los grandes fabricantes y sus filiales internacionales, asociados con los gobiernos y empresarios de las naciones que comparten los vastos recursos hidroeléctricos de las cuencas Amazonas y Orinoco, resulta fundamental, con la finalidad de hacer posible, tal vez uno de los grandes proyectos del tercer milenio. El mismo planteamiento y compromiso, debe existir para la construcción e interconexión de los sistemas de transmisión y transformación eléctrica, ya que por las normas y restricciones de protección ambiental, las distancias entre regiones y países, los materiales, equipos y procedimientos de construcción por emplear, las líneas de transmisión y subestaciones eléctricas serían de vanguardia.
Si se considera que en los mejores sitios se instalaran cinco líneas paralelas -separadas óptimamente para recuperar la energía cinética extraída en cada fila de producción-, las cuales se formarían con equipos turbogeneradores de la máxima capacidad posible, se obtendrían grandes volúmenes de energía limpia y renovable. Frente a esta perspectiva de alta generación masiva de electricidad, es primordial intentar tener grupos turbogeneradores de la mayor potencia -actualmente existen turbinas Bulbo con capacidades de 60 megawatts y Kaplan convencionales de 160 megawatts- y líneas de transmisión de corriente directa de alta tensión para transportar y distribuir en la región sudamericana caudales de energía eléctrica.
Lo anterior exige imaginación, investigación e invención de industriales, constructores e inversionistas, a fin de encontrar nuevos conceptos de diseño, aleaciones, mecanismos, instrumentos, procesos de fabricación, montaje y sistematización, que permitan aprovechar el enorme volumen del Amazonas y Orinoco -ambos ríos descargan al océano Atlántico 6.7 billones de metros cúbicos al año- que hoy sólo tienen un uso relevante en la comunicación fluvial.
Así como se edifican plataformas de perforación para extraer hidrocarburos (petróleo y gas natural) del subsuelo marino y en la actualidad se prevé explotar yacimientos de recursos no-renovables con tirantes de agua con más de tres mil metros, desarrollar potentes grupos turbogeneradores sumergibles para extraer-succionar abundante energía limpia y renovable se traduce en un congruente objetivo en el futuro energético mundial.
Cuenca del Río Amazonas
La principal cuenca hidrográfica, con un caudal equivalente a la suma de los otros seis grandes ríos del planeta e intensas lluvias -2 500 milímetros en promedio anual-, adquiere la función preeminente para impulsar todo un desarrollo sostenido y creciente en las naciones que comparten sus valiosos recursos y riquezas naturales: Brasil, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, y extender sus beneficios a los demás países iberoamericanos mediante modernos y bien planificados sistemas de interconexión eléctrica. Es importante destacar, que si fuese posible transformar su inmenso potencial hidroeléctrico se podría obtener una extracción-producción cercana a los tres millones de gigawatts·hora anuales.
En consecuencia, el criterio y plan por prevalecer en el río más caudaloso y con el mayor número de afluentes del mundo (el Solimoes-Amazonas se forma con los ríos Uyacali y Marañón provenientes de los Andes peruanos), es que los propuestos frentes de extracción energética se instalen aguas abajo de la confluencia de sus principales tributarios, o bien en tramos intermedios con ancho y profundidad óptimos, tanto para asegurar los caudales y las cargas de diseño como para facilitar la instalación y salida de las redes eléctricas. De acuerdo a este planteamiento, por la margen izquierda los sitios de producción quedarían en las inmediaciones de los ríos: Napo, Putumayo-Icá, Caquetá-Jupurá, Negro, Trombetas y Jari, y por la margen derecha Juruá, Yavarí, Purus, Madeira, Tapajós, Xingu y Tocantins.
Estos grandes afluentes se unen al río Amazonas en territorio brasileño excepto el río Napo que confluye en las cercanías de Iquitos, Perú. Este puerto, localizado a 3 600 kilómetros del océano Atlántico, es la terminal fluvial más interna del mundo y es donde comenzaría la selección de los mejores sitios para la producción hidroeléctrica. Al reflexionar que la pendiente del río Amazonas es de 2.2 centímetros por kilómetro se requiere definir con la mayor precisión e información, las características técnicas de diseño y proyecto -batimetría, topografía, hidrología…- y las condiciones cinéticas de las secciones preliminares (área hidráulica promedio 28 km2) para instalar los siguientes Frentes Hidroeléctricos de extracción (FHE):
1. FHE Orán, Perú. Con coordenadas: 3º 21’ latitud sur y 72º 31’ longitud oeste, a 96 kilómetros aguas abajo del puerto de Iquitos, participaría a suministrar suficiente energía eléctrica en la zona norte de Perú, oriente de Ecuador y sur de Colombia.
2. FHE Benjamín Constant, Brasil. Se localizaría a 3 100 kilómetros del océano Atlántico, río abajo del vértice internacional Perú-Colombia-Brasil, entre los 4º 20’ de latitud sur y 69º 48’ de longitud oeste. Sería el primer frente de producción en territorio brasileño, aunado a que establecería las bases de interconexión regional.
3. FHE Santo Antonio de Icá, Brasil. Se ubicaría aguas abajo de la confluencia del río Putumayo-Icá -latitud sur 3º 00’ y longitud oeste 67º 53’- a 2 600 kilómetros del océano Atlántico. Tendría la función de instaurar las acciones, planes y programas de transmisión y distribución regionales e internacionales de energía eléctrica.
Al coordinarse con los siguientes frentes hidroeléctricos, contribuirían a cubrir la creciente demanda de electricidad en las naciones que comparten los recursos amazónicos: Brasil, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia; al mismo tiempo, facilitarían acuerdos de interconexión con los demás países del continente.
4. FHE Fonte Boa, Brasil. Estaría abajo de la confluencia del río Juruá, a 2 295 kilómetros del mar, dentro de la reserva ecológica Mamiradá. Sus coordenadas geográficas son 2º 37’ latitud sur y 65º 38’ longitud oeste.
5. FHE Caiambé, Brasil. Quedaría a 2 100 kilómetros de la desembocadura del río Amazonas al océano Atlántico, después de la confluencia del río Tefé. Sus coordenadas son 3º 30’ latitud sur y 64º 26’ longitud oeste.
6. FHE Coari, Brasil. Se ubicaría en el estado de Amazonas, aguas abajo de la unión del lago Coari, a 1 935 kilómetros del océano Atlántico. Sus coordenadas geográficas son. 4º 03’ latitud sur y 63º 01’ longitud oeste.
7. FHE Anamá, Brasil. Se localizaría aguas abajo de la confluencia del río Purus, a 1 717 kilómetros del mar Sus coordenadas 3º 35’ latitud sur y 61º 18’ longitud oeste
8. FHE Manacapuro, Brasil. Estaría a 1 620 kilómetros del mar, dentro del estado de Amazonas. Sus coordenadas son: 3º 19’ latitud sur y 60º 34’ longitud oeste.
9. FHE Manaus, Brasil. Situado aguas abajo de la unión del caudaloso e importante río Negro -su afluente, el río Casiquiare, es el vínculo natural para aprovechar una potencial red de navegación de 50 000 kilómetros en las cuencas Amazonas, Orinoco y La Plata-, a 1 530 kilómetros del mar, sería uno de los frentes de mayor capacidad y producción. Sus coordenadas: 3º 06’ latitud sur y 59º 51’ longitud oeste.
10. FHE Itaquatiara, Brasil. Quedaría a 1 255 kilómetros del océano Atlántico y aguas abajo del más grande y estratégico afluente del Amazonas por su margen derecha, el río Madeira. Por los afluentes de este caudaloso río (Mamoré-Guaporé) podrán enlazarse las cuencas Amazonas, Orinoco y La Plata y tener así, un extenso sistema de navegación. También sería uno de los principales frentes hidroeléctricos. Sus coordenadas geográficas: 3º 09’ latitud sur y 58º 26’ longitud oeste.
11. FHE Valeria, Brasil. Ubicado en el límite fluvial de los estados de Amazonas y Pará, a 960 kilómetros del mar con coordenadas 2º 24’ latitud sur y 56º 26’ de longitud oeste, sería otro de los frentes preferenciales por su ingente producción.
12. FHE Obidos, Brasil. Por sus características técnicas muy favorables -más de 90 metros de profundidad, caudales con oscilaciones moderadas y sección idónea-, sería el frente hidroeléctrico insigne del Amazonas. Con coordenadas 1º 57’ latitud sur, 55º 30’ longitud oeste y a 820 kilómetros del océano Atlántico, sería conveniente aprovechar sus ventajas y ubicación con más de cinco líneas paralelas de producción.
13. FHE Santarém, Brasil. Localizado en el estado de Pará, a 650 kilómetros del mar, con coordenadas 2º 24’ latitud sur y 54º 15’ longitud oeste, reúne atractivas condiciones que también lo convierten en otro frente de gran potencial energético.
14. FHE Canales Norte y Sur (Gurupá). Quedarían abajo de la confluencia del río Xingu, a 350 kilómetros del mar, donde se inicia el delta del Amazonas. Con coordenadas 1º 19’ y 1º 25’ de latitud sur, y 51º 54’ y 51º 42’ de longitud oeste, permitirían satisfacer la demanda de electricidad en varios centros urbanos, industriales y agrícolas del noreste amazónico. Por su alta producción y ubicación, facilitarían la interconexión eléctrica con las demás regiones atlánticas de Brasil.
15. FHE Barcarena, Brasil. Estaría a 150 kilómetros del océano Atlántico, al oeste de la ciudad de Belem y después de la confluencia del río Tocantins. Con coordenadas 1º 30’ latitud sur y 48º 48’ longitud oeste, es el frente hidroeléctrico que su operación podría ser afectada durante la ocurrencia de mareas altas (plenilunio y novilunio); por lo que de requerirse, sus grupos turbogeneradores serían reversibles.
Así, en 3 600 kilómetros de recorrido del río Solimoes-Amazonas -desde Iquitos hasta su desembocadura al océano Atlántico- se tendrían infinidad de sitios potenciales para ubicar los frentes hidroeléctricos de alta generación, sólo que en los lugares propuestos (uno en Perú y catorce en Brasil) se cumplirían en términos generales, con los criterios, normas y concepto de planeación recomendados. Además dentro de este catálogo inicial, existirían todavía algunos frentes mucho más productivos -a partir del FHE Manus y subsiguientes- que por sus favorables cualidades técnicas, podrían disponer con más de cinco líneas de producción.
Cuenca del Río Orinoco
La cuenca del río Orinoco, situada en las regiones oriente de Colombia y central de Venezuela, equivale al 14.5% de la amazónica y su descarga al océano Atlántico el 21%. Sólo que al estar intercomunicadas ambas cuencas por el río Casiquiare se consideran una misma. El potencial del río Orinoco con un ancho promedio de seis kilómetros y caudales, que en época de crecidas extraordinarias alcanzan más de 90 000 m3/s en su desembocadura, lo hacen sumamente atractivo para aprovechar su valiosa y abundante energía cinética.
De la misma forma que en el río Amazonas, los criterios por prevalecer serían que las secciones y espacios para alojar los frentes hidroeléctricos se localicen en las inmediaciones de sus principales afluentes -Meta, Arauca y Apure por la ribera izquierda, y Caura y Caroni por la ribera derecha-, exista una profundidad apropiada y no se interfiera la navegación fluvial. Es necesario precisar, que la potencia de los equipos turbogeneradores también sería la máxima y su incremento de capacidad estaría condicionado, conforme el río se aproxime al mar. Los sitios propuestos para instalar los FHE en el río Orinoco:
1. FHE Puerto Nariño, Colombia y Venezuela. Se ubicaría a 8.5 kilómetros aguas abajo de l a confluencia del río Vichada y complementaría el abasto de electrizad en el oriente de Colombia y suroeste de Venezuela. Sus coordenadas geográficas: 5º 00’ latitud norte y 67º 48’ longitud oeste.
Al conjuntarse con los frentes hidroeléctricos expuestos a continuación, es con la intención de facilitar la interconexión con los sistemas de generación del río Amazonas y con las demás redes eléctricas de Colombia, Centroamérica y México. De ser factible, los beneficios energéticos de ambos ríos se extenderían al sureste de Estados Unidos.
2. FHE Orope, Venezuela. Estaría a 23.5 kilómetros río abajo de Puerto Carreño, Colombia, después de la unión del río Meta, el cual aporta grandes volúmenes de agua y azolve. Significa que a partir de este frente y en los subsiguientes se podrían instalar varias líneas paralelas de generación con potentes grupos turbogeneradores subacuaticos. Sus coordenadas 6º 17’ latitud norte y 67º 18’ longitud oeste.
3. FHE Maroni, Venezuela. Se localizaría en el límite fluvial de los estados de Apure y Bolívar, a 14 kilómetros aguas abajo de la confluencia del río Arauco-Maroni. Sus coordenadas geográficas son 7º 27’ latitud norte y 66º 30’ longitud oeste.
4. FHE Parmana, Venezuela. Situado a 92 kilómetros aguas abajo de la unión del río Apure, el cual procede de la región Los Llanos, en el límite de los estados Guárico y Bolívar, reúne condiciones favorables para obtener una importante producción de electricidad. Sus coordenadas 7º 37’ latitud norte y 66º 43’ longitud oeste.
5. FHE El Piñal, Venezuela. Quedaría a 16.5 kilómetros aguas abajo de la confluencia del río Caura. También con buena ubicación y características técnicas se convertiría en un productivo frente. Coordenadas 7º 41’ latitud norte y 64º 43’ longitud oeste.
6. FHE Simón Bolívar, Venezuela. Se ubicaría a 20 kilómetros río arriba de Ciudad Bolívar, en la frontera fluvial de los estados de Anzoátegui y Bolívar. Con coordenadas 8º 07’ latitud norte y 63º 43’ longitud oeste, por sus conceptos geográficos y técnicos, sería el frente hidroeléctrico insigne del río Orinoco.
7. FHE Guayana, Venezuela. Se localizaría a 11 kilómetros aguas abajo de la unión del importante río Caroni -la central Guri con 10 000 megawatts es una de las principales del mundo-, en el vértice fronterizo de Bolívar, Anzoátegui, Monagas y Delta Amacuro. De modo que al coordinarse proyectos hidroeléctricos tradicionales con innovadores frentes de generación, aumentaría notablemente la disponibilidad de electricidad regional. Sus coordenadas 8º 24’ latitud norte y 62º 37’ longitud oeste.
8. FHE Imperial, Venezuela. Estaría a 17 kilómetros aguas arriba del inicio de delta Amacuro y a 220 kilómetros de la desembocadura del río Orinoco al océano Atlántico. Es el frente hidroeléctrico que contaría con más agua (1.17 billones de metros cúbicos por año). Para aprovechar lo mejor esta situación, lo conveniente sería instalar más de cinco líneas de producción con ocho o diez potentes grupos turbogeneradores. Sus coordenadas: 8º 33’ latitud norte y 62º 20’longitud oeste.
Así, en los 2 140 kilómetros de recorrido del río Orinoco -nace en las estribaciones de la Sierra Parima, sur de Venezuela y es frontera común entre Colombia y Venezuela por alrededor de 275 kilómetros- se instalarían en su parte media y baja, ocho potentes y estratégicos frentes hidroeléctricos, donde cada línea de producción -existirían cinco por frente- con diez unidades cada una, generaría del orden de 27 500 gigawatts•hora por año.
La cuenca del Orinoco, por sus características y fisiografía, al ser parecida a las cuencas de los grandes afluentes del Amazonas, también aportaría ríos de energía para apoyar el desarrollo iberoamericano. Esta condición de similitud, al ponderarse y analizarse con objetividad, permite visualizar la conveniencia de aprovechar también en sus zonas intermedias y bajas los afluentes de los ríos Amazonas y Orinoco: Icá, Japurá, Negro, Trombetas, Jari, Juruá, Purus, Madeira, Tapajós, Xingu, Tocantins, Ventuari, Meta, Caura, Caroni, por medio de frentes de generación, compatibles a sus características y aspectos técnicos, con lo cual la producción de electricidad aumentaría significativamente y aún más, si en las partes medias y altas de estos tributarios se construyen proyectos hidroeléctricos normales, los cuales incluirían sistemas de esclusas para evitar interrupciones al tráfico fluvial amazónico.
El cambio que implicaría pasar, avanzar y alcanzar nuevas formas y conceptos de desarrollo en proyectos de infraestructura hidroenergética, que emanen de planteamientos no-convencionales y asocien potentes grupos turbogeneradores sumergidos, donde no existirían obras e instalaciones superficiales, excepto las líneas de corriente directa de la más alta tensión, sin duda sería un gran desafío, que pondría a prueba la visión, decisión y audacia de organismos e instituciones públicos y privados, ya sean regionales como internacionales.
Si fuese posible extraer todo el potencial hidroeléctrico del primer y tercer río del planeta, de acuerdo a conceptos, criterios y lineamientos distintos a lo establecido, sería cercano a la actual producción de electricidad de Estados Unidos y Canadá (4.3 millones de gigawatts·hora). Por lo mismo, cada frente hidroeléctrico del Amazonas y Orinoco, ahorraría enormes volúmenes de recursos energéticos no-renovables -petróleo, gas natural, carbón, uranio… -; combustibles, que por sus usos crecientes en la generación de energía eléctrica, su disposición y valor comercial queda supeditado a la especulación y voluntad de los consorcios mundiales de energía.
Por lo que al instaurar y aplicar una nueva visión y mentalidad para utilizar y transformar la interminable y reciclable energía de movimiento de estos caudalosos ríos y sus principales afluentes se afrontarían en mejores condiciones los previsibles problemas de suministro y disponibilidad mundial de hidrocarburos. Según los resultados por obtenerse y de existir condiciones propicias en otras importantes cuencas -Congo, Mekong, Yangtzé, La Plata, Mississippi…- se podrían instalar grandes y rentables frentes hidroeléctricos submarinos.
Desde luego, instituciones y organizaciones como Naciones Unidas, de Estados Americanos, Unión Europea, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Banco Interamericano de Desarrollo, Corporación Andina de Fomento, MERCOSUR…, tendrían que apoyar con renovadas políticas de fomento y progreso, y con suficientes recursos financieros-económicos, las diversas y sucesivas etapas que integrarían el trascendente y ambicioso proyecto Amazonas-Orinoco. Ríos de Energía
Hacer realidad los modernos y originales Frentes Hidroeléctricos, que por sus conceptos, ventajas y funciones, asociarían índices técnicos, económicos y energéticos cercanos al máximo, debe ser un propósito equitativo y un compromiso ineludible entre naciones que reencontrarían un mismo destino histórico. Con voluntad y decisión política de los gobiernos que comparten los recursos amazónicos, así como de instituciones de cooperación y desarrollo regionales y mundiales, fabricantes de equipos turbogeneradores, organizaciones ambientalistas… los ríos de energía que surgirían del Amazonas y Orinoco, serían el baluarte para alcanzar la tan anhelada unidad y trascendencia iberoamericana.
México, D.F. Julio de 2004
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- Publicado:
- 29.06.07 / 2pm
- Categoría:
- Proyectos
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